V

25 de enero a 22 de febrero de 1977

Reunión de Superiores

El día 25 de enero tuvo lugar en Nuevo Rocafuerte una reunión de Monseñor con el Superior Regular y su Consejo. Al tratarse de la cuestión Auca se opinó:

1. Que se debían aprovechar las oportunidades que se nos presenten antes de que se retire la Compañía CGG del sector Auca.

2. Que, posteriormente, se deberán mantener estos contactos desde Nuevo Rocafuerte, por la vía fluvial del Yasuní.

3. Al tratarse de la posibilidad de instalarse con una familia quichua o de llevar misioneras, se juzgó que eran demasiado prematuras cualquiera de las dos soluciones.

En Pañacocha

Al regreso de Monseñor hacia Coca, acompañado de los PP. Eugenio, Felipe, Serafín, Enrique, José Miguel y la Hna. Antonia, llegué a Pañacocha el día 27. Tuve que esperar una semana larga hasta tener la oportunidad de otro vuelo. Las razones de esta espera fueron:

–Los obreros han perdido ya el miedo a los Aucas, sobre todo desde que han constatado que no me han hecho nada aun pasando varios días viviendo entre ellos. Se ha dominado la psicosis Auca.

–Los mismos Huaorani han cambiado algo en su actitud de exigencias caprichosas.

–Por otra parte, está haciendo un verano larguísimo, con calores hasta de 38 grados y hay una desconocida sequía en la selva, donde se han secado todas las quebradas, hasta tal punto que tienen que llevar el agua a casi todos los grupos en helicóptero. Como éstos hacen un solo viaje al sector Auca y salen cargados hasta el tope con envases de agua, la Compañía no encuentra oportunidad de concederme pasaje.

Los "Hualus" o "tupes"

Con el descanso obligado de esta semana se han desarrollado suficientemente los "hualus" o "tupes" que cogí en mi última visita a los Huaorani. Son unos gusanos que se forman en el cuerpo provenientes de huevos depositados por un insecto y que penetran en la carne como taladros petroleros, mientras van engrosando constantemente.

El enfermero de la Compañía aplicó nicotina en el orificio; al día siguiente, viendo que ya se habían muerto, agrandó el orificio con una pequeña incisión y presionando los sacó. La cabeza es mucho mayor que el resto del cuerpo y presenta un aspecto bien feo. Me sacaron nada menos que cuatro de ellos.

Nuevos visitantes Huaorani

Los días 29 y 30 de enero se presentaron de nuevo los Huaorani en el campamento. Fue un grupo compuesto por un matrimonio joven: ella llamada Caequeri (Ata) y el esposo Carué, y otros tres hombres más. Todos ellos se presentaron desnudos y no manifestaron ningún afán de vestirse, a pesar de haber permanecido en el campamento dos días y una noche. No molestaron nada ni llevaron gran cosa, contentándose con comer y beber refrescos. Dieron a entender que eran de Gabaron y Cononaco. Estando éstos, vinieron también los de Namengono, acompañados de una de las perritas que les había obsequiado. Se entendieron perfectamente entre sí, sin que dieran muestras de existir diferencias entre ellos.

Entrevista con Buganey y Neñene

El día 5 de febrero cuando ya estaban retirando el grupo de taladro de la zona Auca, me concedieron un vuelo para visitar a los "amigos" en sus casas y dejarles algunos obsequios.

Salieron a recibirnos las señoras Buganey y Neñene con sus respectivos pequeños colgando y vestidas ambas con ropas de mujer. Pero cuando sintieron que sus niños se molestaban por el viento y el polvo, levantaron sus vestidos para cubrir las cabecitas de los pequeños. Recibieron alborozadas los obsequios, mientras me daban a entender que los hombres habían ido al campamento petrolero. Querían que regresáramos después de unas tres horas para saludarles a todos, pero era el último viaje que hacía el helicóptero.

Después de este traslado, la zona Auca se queda sin trabajadores, hasta dentro de unos quince días en que de nuevo vendrá el grupo de Casa Blanca, o Sísmica, que se encarga de hacer las explosiones y recoger las muestras de vibraciones subterráneas. Los pozos están hechos cada 260 metros, son de 18 metros de profundidad y tienen nueve cargas de nitro–carbo–nitrato y una de explosivo con su respectivo fulminante.

Plan Gothier

El Sr. Piet me informa en Pañacocha de que el jefe de Sísmica, Sr. Gothier, considera que ya no es necesaria mi presencia:

– Los Huaorani no molestan a su grupo, que está compuesto de más de 50 hombres.

– Además es partidario de no dejarse llevar fácilmente las cosas, para lo cual en alguna ocasión hicieron grandes explosiones de dinamita que amedrentaron a los Aucas.

– Que no están de acuerdo en que se haga la casa que habíamos planeado levantar en la zona, hasta que salgan ellos de la misma.

Así las cosas en Pañacocha, me dirigí a Pompeya, donde me acogió el P. Camilo con su habitual amabilidad. Los PP. Angel y Juan Santos acababan de salir hacia Nuevo Rocafuerte para llevar al P. Serafín Elizondo, que se integraba a esa comunidad después de sus bien merecidas vacaciones en España.

Entrevista con el Instituto Lingüístico de Verano

Recordando que el P. José Miguel había recogido algunos rumores en la Ribera en el sentido de que los misioneros lingüistas estaban disgustados por nuestras recientes actividades con los Huaorani, invité al P. Camilo a hacer una visita en plan ecuménico a Limoncocha.

Dos eran nuestros objetivos:

1. Cerciorarnos de la actitud del Instituto con respecto a las actividades apostólicas iniciadas por nuestra Misión con los Huaorani.

2 .Si podríamos conseguir facilidades de parte del Instituto para aprender la lengua Huaorani.

Gracias a la pericia del P. Camilo en el manejo del remo, cruzamos el río Jibino en una quilla y nos presentamos en Limoncocha. Fuimos recibidos con todas las atenciones por el Cap. Roy Gleason, y la entrevista se desarrolló en franca cordialidad y mutua confianza.

En ningún momento de la entrevista demostraron los miembros del Instituto tener resentimientos o celos por nuestras actividades con los Huaorani, expresando textualmente el Sr. Gleason "no tener propiedad sobre los Aucas ".

Nos aseguró, por otra parte, que el Instituto haría todo el esfuerzo posible para facilitarnos el aprendizaje de la lengua Huaorani, después de exponer nuestro deseo a su grupo de dirigentes.

Animado por este resultado creí oportuno asegurar y estrechar estas relaciones hablando con el Director General del Instituto en Quito, Sr. Donald Johnson, con quien hemos tenido vínculos siempre muy amistosos.

Pude llegar a entrevistarme en Quito con Donald en su oficina, después de un cúmulo de peripecias frecuentes en nuestro Oriente: Pérdida del avión de Texaco en Lago Agrio por falta de comunicaciones entre Coca y Lago; regreso a Coca al día siguiente por falta de gabarra en Puerto Aguarico por estar el río crecido; retraso el tercer día de cinco horas en el volcán Reventador por reventón de las llantas del bus...

Con muestras de sinceridad, el Sr. Donald me confesó alegrarse profundamente por este encuentro y por el objetivo de la entrevista. Reafirmó el propósito del Instituto de facilitarnos todo el material disponible y, además, organizarnos un curso gratuito para el aprendizaje del Huao con sus mejores profesores y hasta con algunos Aucas. De hecho, nos había enviado ya dos ejemplares de la gramática de la Dra. Peek aunque no está terminada todavía. Me dio a entender que espera que el curso pueda organizarse en Limoncocha a fines de marzo.

Hablando del apostolado entre los Huaorani, destacó las siguientes dificultades:

1. Falta de entendimiento entre los mismos grupos Huaorani; entre los que se destacan los Tagaeri por su marginación y hostilidad hacia los demás grupos.

2. Peligro de paternalismo, aumentado por la coyuntura petrolera y la idea que se van formando los Huaorani con el contacto de las Compañías de que se les debe dar todo lo que se les antoja.

3. Planes de algunas organizaciones estatales o paraestatales, apoyadas por el mismo Samuel Padilla, que proyectan demarcar una Reserva o Parque Forestal Nacional, evitando toda promoción de los Aucas a fin de obligarles a mantenerse en su primitivismo con fines turísticos.

CEPE Y el Instituto Geográfico Militar

A mi paso por Coca, creí oportuno entrevistarme con los personeros de CEPE (Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana), quienes me informaron que el pozo "Shiripuno" que se está actualmente perforando, está lejos de la zona donde habitan los Aucas. En cambio, me informé de que el instituto Geográfico Militar, que tiene el contrato de hacer las mediciones para Texaco y demás Concesionarias Petroleras, está actualmente trabajando en la zona Auca o sus proximidades y que ha visitado a alguno de los grupos Aucas, valiéndose del intérprete Samuel Padilla.

No pude verme con el Cap. Villalba, jefe director de estos trabajos, pero posteriormente el Hno. Felipe me avisó desde Coca que ellos estarían dispuestos a hacer algunas visitas conmigo. Estas conexiones me parecen importantes tan sólo hasta que nosotros podamos establecer nuestra ruta fluvial del Yasuní y para hacerse conocer por los diversos grupos Huaorani, tan distantes entre sí por tierra o por río.

VisitasVisitas

Vicariato Apostólico del Aguarico - (02) 2257689 - (06) 2880501 - info@alejandroeines.org
                                          TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS - 2012