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Categoría: 2019
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4ª Etapa

Viernes, 12 de julio de 2019

 

Y llegó la lluvia. Después de 3 etapas con el sol acompañando e iluminando la creación y nuestro caminar, el cuarto día nos encontró a todos mojados desde el primer paso. Para nuestra seguridad, también nos acompañó la policía, en esta etapa que sería hasta el momento la más corta, 24 km.

Como cada inicio de caminata, comenzamos con cantos y consignas para despertarnos y despertar a los vecinos. Y seguido de esto, la oración de la mañana, que cada día está a cargo de un caminante distinto. El evangelio que nos iluminó fue Mateo 10, 16-23 y los hermanos que guiaron el momento nos invitaron a reflexionar sobre la confianza en nuestro Padre Dios, sabiendo que nunca nos abandonará en nuestro caminar cotidiano.

En el transcurso por la vía es notorio cómo nos vamos alejando de la sierra, para adentrarnos poco a poco en la tierra amazónica. Y el paisaje de árboles y plantas diversas se ve decorado por los grandes conductos de petróleo.

Después de recorrer 12 kms llegamos a San Francisco de Borja, sorprendidos por lo corto que nos pareció este tramo, ya que veníamos de realizar no menos de 30 kms en las etapas anteriores. Allí nos recibieron en la comunidad local con un refrigerio y palabras de aliento para continuar.

La segunda parte de esta etapa se vivió con un espíritu alegre y festivo, acompañada de muchos cantos y dinámicas; la lluvia ya no nos acompañaba. La alegría en gran parte se debía al saber que no estábamos lejos de nuestro próximo destino. Y así fue: con este espíritu y luego de caminar dos horas más, llegamos a la localidad de “El Chaco”.

Entrando por la vía principal, fuimos animando con consignas que hacían conocer nuestra identidad de caminantes; “LA SELVA NO SE VENDE, SE AMA Y SE DEFIENDE”. Y al escucharnos, la gente salía a la calle a mirar, algunos con indiferencia y otros con aplausos.

Cuando llegamos a la capilla, las familias ya nos esperaban para recibirnos en sus hogares. El equipo de logística tenía las maletas listas para facilitar la movilidad de cada caminante; el refrigerio también se hizo presente. Tuvimos un momento de oración, y el párroco nos dio la bienvenida, para luego partir a las casas de familias para descansar, almorzar y asearnos.

Por la tarde, nos reunimos en el monasterio de las hermanas de la Visitación, que cada año abren sus puertas para la Caminata. Allí realizamos la evaluación del día y luego nos trasladamos a la capilla, para celebrar la Eucaristía con la comunidad.

La misa fue presidida por Monseñor Adelio, quien no ocultó su alegría por encontrarnos y nos animó con motivadoras palabras para “anunciar el idioma de Jesús, que es el amor de Dios”. Al finalizar la misa, cada uno regresó con sus familias de acogida, para compartir la merienda y descansar.

Nuevamente, les pedimos que continúen rezando por cada caminante y que -en el lugar donde se encuentren- se animen a anunciar que…

¡CON ALEJANDRO E INES CAMINAMOS JUNTOS POR LA AMAZONIA!