aleines 1

 

EN EL AÑO DE LA MISERICORDIA

Inés:

pastora, oveja y zagala del Buen Pastor,

nos cuestiona

 

“…y no teman perecer en los despeñaderos y precipicios en que muchas veces se habrán de poner para salvar la oveja perdida; ni les arredren los zarzales y emboscadas con que tratará de envolverlos el enemigo, pues pueden estar seguros de que si logran salvar un alma, con ella predestinan la suya” (OCLA 1831)

Las palabras que nuestro fundador nos dirige en su testamento espiritual se constituyen en profecía histórica de las exigencias evangélicas en pleno siglo XXI. Nos perfiló un estilo de seguimiento de Jesús acorde con una historia que no cesa de reclamar “pastoras arriesgadas, misericordiosas, entrañablemente amorosas”. Como nuestras hermanas que respondieron al momento histórico que vivieron.

En nuestra naciente Congregación, (Valencia-España, 4 de junio de 1885) cuatro hermanas jóvenes dieron su vida, asistiendo a las víctimas del contagio del cólera asiático, tanto en el hospital como en sus casas “movidas a compasión” iban a donde se las necesitaba.

En 1936, cuatro hermanas sufren el martirio, en aras de su fidelidad a una vida consagrada a Dios y al prójimo, en la persecución contra la Iglesia. (Puzol, Valencia - España)

En 1987, nuestra hermana Inés, “movida a compasión” por los Tagaeri, “entrega” su vida.

“Soy misionera en la actualidad en tierras ecuatorianas desde hace 10 años, pero desde siempre, desde mis primeros años…abrigaba la ilusión de morir en campos de misión netamente indígena, como tengo la oportunidad ahora”.

Estas vidas ahora están unidas al grito del mundo que pide, como dice el Papa Francisco que "la Igle­sia debe salir de sí misma e ir a las periferias" no solo geográficas, sino también las existenciales, manifestadas en el misterio del pecado, del dolor, la injusticia y la ignorancia, entre otras”…

Esta es la hora de que “movidas a compasión, respondemos a los desafíos de una Congregación renovada”. Es el momento de tomar la antorcha, el relevo, el testigo… que nos están entregando nuestras hermanas mártires, para que “la misión de la Terciaria Capuchina en salida e identificada con el carisma: fraternidad, desapropio y misericordia” sea una respuesta a la apremiante situación del mundo.

Ahora nos ocuparemos de escuchar a Inés que nos dirá el secreto de su pasión por llevar la Buena Nueva a los que más necesitan, como reza nuestro lema “con amor, abnegación y sacrificio”.

Se debe ser obediente y atenta a la voz y dirección de “su” Pastor, (Jn. 10, 1-10) que la llama por su nombre y la conoce, porque pasan juntos largo tiempo.

 “somos felices en la selva a la que amamos intensamente porque en ella se siente vivamente a Dios, en su aire, en su libertad, en el hermoso despertar cada mañana, en el bullicio de todas las criaturas que nos invitan a alabar al Señor en su grandeza”

“…compartimos nuestro retiro mensual para intensificar nuestra oración y así fortalecer el espíritu, que nos es muy necesario…”

“…con ambiente de recogimiento y silencio nos dimos a la reflexión, a la oración y terminamos el día con la ayuda del padre Alejandro quien nos hizo pensar seriamente en nuestra misión evangelizadora, basada en una fuerte experiencia de Dios vivida a través de una vida de fraternidad, no solo en la comunidad sino con todos los que nos rodean y necesitan”.

En su “testamento” percibimos los ejes que movieron su vida, puso su mirada, mente y corazón en Jesús Buen Pastor, con la humildad y sencillez de una oveja y como hermana menor, sin propio con un “ímpetu interior que nada ni nadie fue capaz de extinguir”

“… no busco nombre…ni fama”.

Nos está diciendo “ojo”, la restructuración inicia en el interior de cada una de nosotras, porque la transformación del mundo comienza con la transformación de “mi” propia vida, y debe ser constante. Esta es la única manera de ser eficaces. Y continúa:

“…Dios lo sabe…”

La gracia del martirio que recibió Inés, indica que supo abrir su corazón a la voluntad del Señor, estuvo siempre en salida de sí misma. Hoy nos desafía para que dejemos entrar más a Dios, en los criterios de nuestra vida cotidiana, porque la obra del Espíritu es de dentro hacia fuera, solo con su ayuda podremos hacer efectiva la conversión personal profunda, radical.

“… Siempre con todos, Inés”

La pasión de Inés por ir a los más necesitados, hoy nos urge a pasar del yo al nosotras misionero, solidario, a despojarnos del hombre viejo (Ef. 4,22), salir de nuestros esquemas mentales que nos van anquilosando, a dejar el egocentrismo que es lo que a veces daña nuestras fraternidades, que nos hace ser anti testimonio, piedra de tropiezo (1Pe. 2,8) para quienes buscan en la presencia de la vida religiosa un aprisco,(casa del pastor, lugar de refugio y descanso) un oasis, “un laboratorio de convivencia humana, justa y fraterna”, una alternativa de “ser” en el mundo, en la sociedad.

“… Si muero me voy feliz…”

El Buen Pastor es la personificación de la compasión y misericordia del Padre, en El Inés hunde sus raíces, por ello su vida estaba orientada a dar la vida.

“Yo por una gracia especial del Señor, me creo capaz de vivir allí y he estado con ellos 15 días sola, sin que eso perjudique en nada a mi vocación, espíritu y amor a la comunidad”

 “…tengo que contar con la salud y fuerza que el Señor me da ahora, las canas aumentan, la vejez no viene sola y no puedo perder tiempo…”

“Estoy decidida a correr el riesgo asi tenga que morir sola y abandonada entre ellos”

“… fue una noche fría, incomoda, pero bien poca cosa comparada con la alegría y satisfacción que se siente cuando se llega donde los más pobres y más necesitados”

“La alegría no puede describirse; fue motivo de acción de gracias al Señor el habernos permitido llegar de nuevo al pueblo Huaorani y encontrar al padre (Alejandro Labaka), además de sano, feliz de aquella experiencia y con mucha pena de dejarlos”.

El tema de nuestro próximo Capítulo General es “la misión de la Terciaria Capuchina en salida e identificada con el carisma: fraternidad, despropio y misericordia” Inés, se nos adelantó a vivirlo, estaba continuamente en “salida” a los más necesitados, (indígenas, prostitutas, enfermos, inválidos…) los amaba, los conocía, no se quedó haciendo rulitos… “el pastor que se encierra no es un auténtico pastor de ovejas, sino un “peinador” de ovejas, que se pasa haciéndole rulitos, en lugar de ir a buscar otras” Papa Francisco.

Inés, así conocía, a sus ovejas y las llamaba por su nombre…… “Sus ojos hablan de inocencia, en ellos brilla el candor y la alegría… ese profundo respeto por la mujer; se asemejan al primitivo hombre del paraíso; es el pueblo que más cerca está de la historia de la creación…”

“Al visitar al anciano Nampahuoe, profeta entre ellos… débil por la enfermedad… velan con afán y cuidado su esposa Omare, quien ha hecho ella misma su pequeña cerbatana para cazar pequeñas aves y alimentar a Nampahuoe, su hijo Huadi casado con Ñañaere y sus nietecitos; Quimo, Huiyamo, Data, Yeteve que lo hacen con igual solicitud; entre ellos hay un gran sentido de familia”

“Nuestros sentimientos no podrán ser expresados con palabras. Tan solo se sabe lo que esto significa cuando se experimenta, llegándose hasta donde estos nuestros hermanos, que desean como toda criatura el Reino de Dios. Solo decimos gracias Señor por esta experiencia y este aprender y ser evangelizados por los más pobres…”

La vida de estas hermanas nuestras, generan nueva vida, como dice Inés… “no es capricho ni algo mío; creo que es la obra de Dios, de la Iglesia y un llamado a mí muy personal…”, es una bendición y una responsabilidad para nuestra Congregación, el actualizar en el aquí y ahora la praxis pastoral de Jesús, nuestro desafío es como dice el papa Francisco, “… como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos llamados a ser misericordiosos los unos con los otros”.

Nos podríamos preguntar: ¿Qué palabras, gestos y acciones son signo del Buen Pastor que llevamos dentro? Nuestra manera de estar con los demás, ¿refleja y testimonia nuestra cercanía a Dios? ¿Nos desvivimos y sacrificamos misericordiosamente por rescatar a la oveja perdida, como lo hace Jesús?

Hna. Liliana Cajamarca T.C

 

Algunos apartes han sido tomados de:

 Libro “Barro y Vasija en la Selva Herida” de la hna. Isabel Valdizán T.C

Retiro espiritual del mes de Mayo de nuestra Congregación

Escritos de la Hna. Inés Arango

 

 

 

 

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